Ajedrez Huasteco
MUNICIPALES HUASTECOS PARA BORRACHITOS Y MOTITOS
Por Jesús Sierra
Dice la Ley de Seguridad de Seguridad Pública del estado de San Luis Potosí: “La seguridad pública es una función a cargo del Estado y los municipios, que tiene como fines salvaguardar la vida, las libertades, la integridad y el patrimonio de las personas; así como contribuir a generación y preservación del orden público, la paz social, la prevención, investigación y persecución de los delitos, la sanción de las infracciones administrativas, además de la reinserción social de las personas privadas de la libertad y el apoyo a los órganos jurisdiccionales y aquellos encargados de la supervisión de libertades en términos de esta Ley, de la Ley Nacional de Ejecución Penal, y del Código Nacional de Procedimientos Penales”.
Luego en el Artículo 11 establece que son autoridades municipales en materia de seguridad pública: I. El ayuntamiento; II. El presidente municipal; III. El Secretario del ayuntamiento, y IV. Los titulares de las corporaciones de seguridad pública y tránsito municipales, en los términos de los reglamentos municipales en la materia. Y, que, además, se considerarán autoridades en materia de seguridad pública en las comunidades indígenas del Estado, las que así sean reconocidas por sus usos y costumbres, de acuerdo a lo dispuesto en la Ley de Administración de Justicia Indígena y Comunitaria del Estado de San Luis Potosí.
En el Artículo 18 fracción I de esta Ley, se establece la responsabilidad sustancial que les recae a los presidentes municipales en materia de seguridad: “Compete a los presidentes municipales: I. Ejercer el mando de los cuerpos de seguridad pública municipal, a fin de mantener la tranquilidad y el orden público en su demarcación, previniendo la comisión de conductas antisociales, y protegiendo a las personas en sus bienes y derechos”.
Lo que durante muchos años se hizo costumbre en los municipios de la Huasteca potosina, fue utilizar a los elementos de seguridad pública municipal para los mandados y para llevarse a chirola a los borrachines consuetudinarios, sin que hubiese planes de profesionalización. La mayoría de los elementos que integraban las policías municipales medianamente contaban con la primaria terminada y en muchos casos, no contaban más que con un tolete y un uniforme despintado como mecanismo de imposición de la Ley y el orden.
Paulatinamente, los ayuntamientos destinaron recursos para la adquisición de equipo y armamento. Sin embargo, los recursos humanos seguían siendo los mismos; luego vino la tendencia de contratar elementos retirados del ejército o de alguna policía de orden federal, y en algunos casos, como Ciudad Valles, el presidente municipal echó mano de un grupo organizado a los que conocimos como “Los Talibanes”, sin embargo, esta tendencia obedeció más a la seguridad personal de los alcaldes que al logro de los fines de la seguridad pública, buscando el bienestar de la población.
Lo que si es cierto, es que en ningún momento de la historia ha desaparecido de las corporaciones municipales de seguridad la costumbre de los moches y la corrupción, que han justificado por los paupérrimos salarios que reciben.
Hoy a pesar de la iniciativa del gobierno estatal para homologar un salario justo a los elementos de las direcciones de seguridad pública municipal, la cantaleta del “no hay dinero” sigue vigente en la mayoría de los ayuntamientos huastecos. Hoy seguimos viendo elementos de la policía municipal ocupados en los borrachitos, las motitos, ahora en los conductores que usan el teléfono celular (esa es cara), pero no definitivamente en el cumplimiento de la obligatoriedad que les impone la ley, de mantener la tranquilidad y el orden público en su demarcación, previniendo la comisión de conductas antisociales, y protegiendo a las personas en sus bienes y derechos, me parece que por dos fundamentales razones: no tiene la capacidad y no les interesa.
Así las cosas.
Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Ajedrez Político SLP.
JESÚS SIERRA
Abogado por la UASLP. Experto en acceso a la información, transparencia y rendición de cuentas. Colaborador y columnista en varios medios de comunicación entre ellos Ajedrez Político SLP. Radica en Ciudad Valles, la puerta grande de la Huasteca potosina.