El Alfil Negro
TENGO SED
Por Ramón Ortiz Aguirre
«Horresco referens»
(Me estremezco al contarlo)
Virgilio
Dice un refrán mexicano: “Agua que no has de beber, déjala correr”. Es una frase que, no por popular, es menos sabia y a la que, verdaderamente, muchos de nuestros conciudadanos hacen caso a pie juntillas, sin ponerse a pensar en todo lo que sucede cuando dejamos correr libremente el agua.
Parece ser que los potosinos estamos siempre empeñados en destruir nuestros recursos naturales. No tomamos en consideración el impacto que nuestra forma de vida tiene en la vida en general, mucho menos en las repercusiones a futuro. La situación del agua en nuestra localidad es ya tan precaria, que entre dichas consecuencias hemos tenido que soportar los embates al bolsillo que el INTERAPAS, con apoyo del Congreso del Estado, nos infringe cada inicio de año. ¡Y ni siquiera así dejamos de desperdiciar el agua! Nada nos detiene de seguir dañando al medio ambiente y evitando la conservación del líquido vital que, eso sí, cuando nos falta o recibimos contaminado es motivo de todas nuestras quejas.
En el ya lejano año de 1961, se publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto mediante el cual se declaraba que el valle de San Luis era zona de veda rígida para la explotación de los recursos acuíferos del subsuelo. Sin embargo, con tristeza vemos que el citado decreto ha servido para dos cosas… y ustedes ya saben cuáles son.
Por otra parte, la Comisión Nacional del Agua hace tiempo estableció el cobro por la descarga de contaminantes a las aguas superficiales y subterráneas. Es una medida importante, pero ni siquiera así se ha logrado que las autoridades municipales y estatales, así como algunos industriales, colaboren para mejorar el entorno y preservar el recurso hídrico.
De hecho, y esto es alarmante, mejor ya han iniciado las campañas políticas para la futura elección de gobernador, presidentes municipales, diputados y senadores que iniciado cualquier procedimiento para resolver el abasto de agua. Es más, como ya es costumbre, el tema del agua es más bien discurso electoral que sirve como plataforma a las campañas, pues no solo todos lo políticos ondean la bandera de solucionar la carencia hídrica, sino que también reparten tinacos y prometen disminuir o revocar el cobro por el vital elemento.
Nosotros, los ciudadanos de San Luis Potosí, sabemos que esto no es más que una pantomima, una parte de campaña y nada más. Poco les importará cumplir cabalmente con sus promesas cuando ocupen el poder, pues su apuesta es el olvido. ¿Cómo se les puede hacer entender que “remediar la falta de agua” no es repartir tinacos verdes, azules, rojos, morados o hasta rosas? ¿Cómo convencerlos de que mandar pipas ocasionales no sirve de nada? Ya los veo inaugurando plantas tratadoras de aguas residuales ¡que dejarán de operar apenas den la media vuelta!
A la clase política nada le importa que usted y yo tengamos agua potable a bajo precio y con abundancia. Supongo que su idea es que nos hartemos de refresco cuando sintamos la sed propia del desierto en que vivimos. Ahora bien que, en una de esas, con eso nos llenan los tinacos nuevos… no se me ocurre para qué más pueden servir ante las visitas esporádicas de las pipas y nuestro deficiente sistema de drenaje y tratamiento de las aguas residuales que ningún político repara nunca.
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Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Ajedrez Político SLP.
RAMÓN ORTIZ AGUIRRE
Originario del Centro Histórico de San Luis Potosí, Profesor Investigador de la Facultad de Ingeniería de la UASLP y Jefe de la División de Difusión Cultural de la misma institución, actualmente jubilado. Especialista en agua y medio ambiente.