El Alfil Negro
MI PECADO FAVORITO
Por Ramón Ortiz Aguirre
«Ánimi sub vulpe latentes»
("Sentimientos que se ocultan bajo la piel del zorro")
Horacio
Al hablar de una persona engreída nos referimos a alguien soberbio, presuntuoso y arrogante; alguien que se sobrevalora y se cree superior a los demás. El término es sinónimo de altanero, vanidoso o creído, y generalmente describe a un individuo con una actitud petulante.
En la actual administración gubernamental de San Luis Potosí, nos ha tocado padecer la presencia de varios funcionarios bastante engreídos que se sienten el ombligo del mundo. Creen que la verdad les pertenece y que nada ni nadie puede (ni debe) intentar frenar sus sueños de grandeza. Pero no recuerdan que, en política, la fama y la petulancia suelen ser pasajeras. Si alguien los recordará en el futuro, no será por sus acertadas decisiones en bien de los demás ni por las obras materiales que lleguen a realizar: simplemente se les recordará por su prepotencia.
Por estas latitudes hemos sido testigos de los exabruptos del gobernador del estado y de toda su familia, de quienes se ha apoderado el deseo de implantar una monarquía en el Gran Tunal. Por supuesto, con ellos marcha toda su corte palaciega. Se sienten bendecidos y esperan la relativa reelección del gobernante estatal (usando para tal fin a su señora esposa). Están convencidos de que seguirán y de que contarán con la bendición de la familia real para seguir cometiendo tropelías y amenazando a periodistas y comunicadores en redes sociales, tan solo por haber tenido la osadía de señalar sus fallas. Y es que no se pueden señalar aciertos de un Congreso subyugado y servil, prácticamente a las órdenes de Héctor Serrano, el expulsado de la política de la capital del país que vino a caer en blandito en los dominios del Partido Verde en SLP.
Hemos sido testigos de la terquedad del Sr. Gallardo y de todo su clan para que su esposa, la senadora Ruth González Silva, sea su sucesora. Ya se les ha dicho de mil formas que eso va contra los principios emanados desde la Presidencia de la República. Pero, digan lo que les digan, ellos siguen tercos. Piensan que el senador Manuel Velasco tiene la llave mágica para violar leyes e imponer su voluntad. Están equivocados, porque la soberbia es una mala consejera.
Todo esto me recuerda a la película El abogado del diablo, en la que destaca la vanidad como el pecado favorito del demonio. Ahí se muestra como ésta siempre va aparejada con la ambición, el libre albedrío y cínicas reflexiones sobre la divinidad. Como recordarán, en esa cinta se explora la corrupción moral, la soberbia y la manipulación.
Hace apenas unos días, la senadora Ruth González, esposa del gobernador, contestó a una pregunta que le formuló un periodista sobre su deseo de llegar a la gubernatura. Lo hizo en un plan ciertamente altanero y retador hacia los enunciados de Morena y el deseo de la Presidencia de frenar el nepotismo y la herencia de puestos políticos entre los miembros de la familia gobernante. Mientras eso sucedía en la capital del país, por estas tuneras tierras el señor Gallardo trataba de mostrar músculo y, una vez más, con declaraciones fuera de sitio y un lenguaje soez, criticó a los aspirantes a la gubernatura por parte de otros partidos.
No cabe duda alguna: a la familia gobernante le ajusta perfectamente la icónica cita pronunciada por John Milton, el personaje interpretado por Al Pacino en El abogado del diablo: “LA VANIDAD ES DEFINITIVAMENTE MI PECADO FAVORITO”. La frase destaca a la vanidad como el pecado más básico, narcisista y certero para manipular a los seres humanos, superando incluso a la codicia.
Esto es preocupante, pues en esta misma película, cuando hacia el final el personaje de Kevin Lomax está en la oficina de Milton, este último le dice dice, “Better to reign in Hell than serve in Heaven”, que traducido significa: “Es mejor reinar en el infierno que servir en el cielo”. Cuidado con hasta donde pueden llegar los vanidosos.
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Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Ajedrez Político SLP.
RAMÓN ORTIZ AGUIRRE
Originario del Centro Histórico de San Luis Potosí, Profesor Investigador de la Facultad de Ingeniería de la UASLP y Jefe de la División de Difusión Cultural de la misma institución, actualmente jubilado. Especialista en agua y medio ambiente.