El Alfil Negro

A PROPÓSITO DE ACUÍFEROS

Por Ramón Ortiz Aguirre

Sine experentia, nihil sufficienter sciri protest

(Sin experiencia, nada puede ser conocido de modo suficiente)

En los últimos días, corrió como reguero de pólvora, la presentación de lo que han denominado una concienzuda y profunda investigación científica, del denominado Grupo Universitario del Agua (GUA). Los resultados presentados a manera de resumen y boletín de prensa nos dejan con muchas dudas y, justo es decirlo, la participación de uno de los ponentes ha causado más que certeza, desconcierto, más que aclarar dudas ha despertado la certeza de que algunos de los ponentes, están buscando contratos en lo personal, o a nombre de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), para ingresar algunos pesos en sus cuentas y abrir las puertas para seguir alarmando y lucrando; de algunos de ellos bien que conocemos su manera de actuar y lo más grave es que con sus afirmaciones han arrastrado a otros universitarios bien intencionados y que de verdad quieren trabajar por el bien de la ciudadanía.

Nos han dicho que las aguas subterráneas del valle de San Luis Potosí, están altamente contaminadas por fluoruros, arsénico e inclusive nos hablan de haber encontrado hasta uranio, que la potabilidad mucho tiempo atrás se ha perdido, que en el norte de la zona conurbada la contaminación es tan pero tan grave que han detectado que el coeficiente intelectual de quienes consumen agua del acuífero de San Luis Potosí, padecen cierto retraso mental e inclusive ha disminuido su coeficiente Intelectual (IQ).

Como ustedes comprenderán, estas afirmaciones exageradas sin lugar a dudas han recibido una respuesta por parte del presidente municipal, Enrique Galindo Ceballos quien ha descalificado los resultados analíticos, pero que ya les ha ofrecido recursos para una investigación más profunda (al menos con él ya han captado una posibilidad de recibir recursos económicos); el director de la Comisión Estatal del Agua (CEA), Pascual Martínez Sánchezha señalado que lo presentado no está apegado a la realidad y Arturo Jaime Núñez, encargado del despacho organismo operador de agua del INTERAPAS, ha guardado un sepulcral silencio.

Decir que encontraron fluoruros, arsénico y alta concentración de algunos aniones y cationes, no es nada nuevo. Ellos no han descubierto ni el hilo negro, ni el café con leche, ya en la década de los años sesenta del siglo pasado, se efectuaron los primeros trabajos para determinar la calidad de las aguas subterráneas del acuífero libre como del semiconfinado; esos trabajos se realizaron en los Institutos de Geología y Metalurgia, así como en el de Investigación de Zonas Desérticas; los trabajos de investigación fueron realizados por el Ing. Flavio Medina Rivero, los químicos Crescencio Ignacio Villalobos y Enrique Díaz de León.

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Tal vez algunos de los integrantes del llamado GUA, antes de andar dando declaraciones alarmistas, deberían de conocer los conceptos básicos de lo que es un acuífero, los tipos de acuíferos, la relación entre las rocas en las cuales drena el agua y los cambios hidro geoquímicos que de manera natural se llegan a presentar.

Creo conveniente aprovechar estas líneas para dejar en claro (o al menos un poco menos turbio) la definición de acuífero.

La palabra acuífero proviene del latín y son sus raíces: aqua=agua y fero=llevar. Por lo tanto, el acuífero "es la unidad geológica capaz de recibir, almacenar y transmitir el agua subterránea". Para que se puedan cumplir estas condiciones es necesario que se conjuguen los denominados parámetros­ hidrológicos fundamentales (porosidad, permeabilidad, gradiente hidráulico, transmisibilidad).

En la naturaleza, las formaciones acuíferas tienen muy distintos ­comportamientos lo que origina que su clasificación no sea nada sencilla y que se establezcan diversos conceptos para lograr clasificarlas. Por lo tanto, es necesario que analicemos el concepto siguiente:

ACUÍFERO: Es la unidad geológica capaz de recibir, transmitir y almacenar agua.

Si esto se cumple podrá existir un acuífero. Ahora bien, el hecho de que estas tres condiciones se cumplan está sujeto en buena ­medida a los aspectos del clima y geológicos, lo que, en primera  instancia, condicionará la existencia del acuífero y, en segunda, ­al tipo del mismo, ya que no todas las unidades acuíferas son iguales, ni están sujetas a las mismas condiciones de origen y evolución.

En atención a esto podemos distinguir los siguientes tipos de acuíferos: Libre, Confinado, Semiconfinado, Colgado

El acuífero libre: Es aquella formación geológica que permite que el agua subterránea este sometida a la presión atmosférica, sin ningún tipo de confinamiento.

Acuífero confinado: Es aquel en el que el agua está en cualquier punto del mismo a mayor presión que la atmosférica y por tanto al efectuar una perforación, el agua asciende hasta un nivel superior al del techo del acuífero. Se considera que el techo y el fondo ­del acuífero no aportan agua.

Acuífero semiconfinado: Es un acuífero similar al confinado pero que puede recibir recarga o perder agua a través del techo y/o base (semipermeables).

Acuífero colgado: Masa de agua subterránea, generalmente de dimensiones moderadas, soportado por un estrato impermeable situado entre una superficie freática y la superficie del terreno.

El agua subterránea en primera instancia basa su composición en el tipo de roca a través de la cual drena, y a través de la recarga puede recibir agua contaminada proveniente de la capa superior del suelo, y los diferentes tipos de cuerpos de agua.

Me preguntaba un amigo: ¿Eso que declararon como uranio en las aguas del subsuelo, era tan peligroso como lo sucedido en Chernóbil o si no implicaría que lleguemos a padecer cáncer por la radiación? Le contesté que por supuesto que eso no era posible, además es necesario que nos digan cómo detectaron el uranio y nos muestren todo su protocolo de investigación, equipo con el cual han trabajado en el campo y en laboratorio y bajo qué norma han interpretado los resultados analíticos.

La detección de uranio en aguas subterráneas se realiza principalmente mediante análisis de laboratorio especializados (espectrometría de masas o fluorescencia) debido a fuentes naturales o actividades mineras. Las concentraciones elevadas representan riesgos a la salud y pueden requerir tratamientos de intercambio iónico o filtración por membrana.

Métodos de Detección y Monitoreo:

Análisis de Laboratorio: Es la forma más precisa, midiendo microgramos por litro o Bequerelios para comparar con límites de seguridad.

Kits de Análisis de Agua: Existen kits de bajo costo para pruebas preliminares, especialmente en zonas de riesgo.

Estudios Isotópicos: Se utilizan para determinar si el origen del uranio es natural o por contaminación humana (antropogénica), funcionando como una "huella dactilar".

Monitoreo en Orina: Se utiliza para evaluar la exposición humana si se ha consumido agua contaminada, ya que la mayor parte del uranio ingerido se excreta así.

Total que más que resolver un problema o aclarar una duda, quien presentó los resultados de tan "concienzuda investigación", sólo vino crear un desconcierto, como cuando comentó en una conferencia, que la vida en nuestro planeta se terminaría en 100 años. No se crean todo lo que escuchan.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Ajedrez Político SLP.

RAMÓN ORTIZ AGUIRRE

ramon.ortiz.aguirre@gmail.com

Originario del Centro Histórico de San Luis Potosí, Profesor Investigador de la Facultad de Ingeniería de la UASLP y Jefe de la División de Difusión Cultural de la misma institución, actualmente jubilado. Especialista en agua y medio ambiente.

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