El Alfil Negro

AL DIABLO LO QUE ES DEL DIABLO

Por Ramón Ortiz Aguirre

"Sed nisi peccassem, quid tu concédere posses? Materiam veniae sors tibi nostra dedit"
(Si yo no hubiera pecado ¿qué podrías concederme? Mi falta te da un motivo para perdonarme).

Ovidio, Tristes, 2, 32

Fue en el año de 1954 cuando el fraile carmelita Nicolás de San José, contando con el apoyo del Grupo 5 de la Asociación de Scouts de México y de la comunidad taurina potosina —en la que destacaba el matador Fermín Rivera junto a otros entusiastas amantes de la fiesta brava—, dio comienzo a la Procesión del Silencio. Esta manifestación fue inspirada directamente por la tradición española de la Semana Santa de Sevilla, adoptando en estas tierras a las llamadas cofradías, nazarenos, capuchas y andas.

Si bien las primeras manifestaciones de este peregrinar eran de tamaño reducido, poco a poco fueron permeando en la sociedad potosina, creciendo en participantes y público. En 1966 se constituyó y consolidó la asociación denominada “Tradiciones Potosinas”. Esta agrupación, encabezada por la señora Lupita Romo, formalizó —junto a sus compañeros y con el apoyo de la alta jerarquía católica— la organización de este evento religioso, el cual ha dejado una honda huella en el pueblo potosino, sea o no católico.

En tiempos no muy lejanos, la celebración de la Semana Santa tenía un significado muy especial que hoy en día se ha ido desvirtuando. Esto ocurre en parte por ignorancia, pero sobre todo porque existen personas que no saben vivir más que en un ambiente de fiesta. Buscan el mínimo pretexto para tomar bebidas embriagantes hasta quedar fuera de la realidad, andar de parranda y faltarle al respeto a la población que vive con fe los llamados días santos. Una muestra de esta aberración es la tristemente célebre “visita a los 7 bares”. Poco o nada queda de los principios cristianos en aquellos que se dicen católicos, pero que con sus actos niegan todo lo que los relaciona con estas fechas.

En este año en particular, hemos sido testigos de la insistencia del gobernador Ricardo Gallardo, quien anduvo anunciando que él encabezaría la procesión silente. Se especuló si formaría una nueva agrupación que bien pudo llamarse "Cofradía del Verde Encendido" o "Del Verde Milagroso". Otros se aventuraron a predecir que haría su aparición en un brioso corcel antecediendo a la legión de guardias pretorianos, y que sería capaz de romper el sepulcral silencio poniendo a cantar a Los Acosta el Himno a San Luis que les encargó (en un claro intento de emular a Gonzalo N. Santos).

Otro que ni tardo ni perezoso anunció su intención mística de desfilar fue el alcalde Enrique Galindo. No faltó la entrevista banquetera en la que recordó que es un hombre piadoso y que él "vive la fe de los potosinos", como si esta fuera una sola. Sin embargo, a ninguno de los dos gobernantes sus asesores les recordaron que el Estado mexicano, por mandato constitucional, es laico. Ellos pueden profesar la fe que gusten y manden, pero no deben participar en actos religiosos públicos en su calidad de autoridades, ni enarbolar banderas de misticismo para andar de evangelizadores.

Sea como fuere, sin poner el más mínimo interés en respetar lo que señala la Carta Magna, se fueron a desfilar. Abrieron la procesión acompañados por sus señoras esposas y funcionarios de cultura y turismo; llevaban traje negro y cara mustia, con la mirada implorando un perdón divino (el cual dudo mucho que se les llegue a dar). Pero bueno, yo no soy confesor y no debo andar absolviendo pecados a diestra y siniestra.

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Como ustedes bien saben, soy un poco —o un mucho— metiche. Por eso quiero recordarles a nuestras autoridades qué es y en qué consiste el Estado laico. No porque este año lo vayan a poner en práctica, pero ojalá de algo les sirva para el entrante.

Un Estado laico es una forma de organización política que garantiza la libertad de creencias y culto al ser neutral en materia religiosa. Se caracteriza por separar la Iglesia del Estado, sin adoptar ninguna religión oficial, garantizando la igualdad de derechos sin discriminación por convicciones religiosas o por la falta de ellas. Espero que también entiendan que laico no es sinónimo de ateo: un Estado laico no combate a la religión, simplemente no la integra en la toma de decisiones públicas.

Podríamos hablar y hablar de la Procesión y de quienes la encabezaron con un claro y rotundo interés político, pero no tiene caso seguir evaluando la forma en que buscan llegar a las elecciones de 2027. Solo comentaré el aspecto de unas fotografías.

En todas es notable la cara de "yo no fui" con la que desfila el señor Gallardo, con sus manitas al frente tratando de dibujar un corazón, prácticamente esperando que sus ahijados lo vean como el santo patrono de las enchiladas. Su señora esposa, la senadora Ruth —quien aspira a la gubernatura—, muestra también cara de puchero, un vestido largo de luto y un pequeño rosario entre las manos enguantadas que ojalá y sí lo haya rezado a lo largo de su peregrinar.

Finalmente, llama profundamente la atención la fotografía del alcalde sentado en un sillón que simula el trono del César, con su esposa de pie tomando el brazo del asiento y rodeados por la guardia pretoriana. Esta imagen, captada en el interior del Teatro de la Paz, tiene un mensaje claro: nos deja ver que esos "gladiadores romanos" defenderán con su vida al César... hasta que salga Bruto y lo apuñale. Entonces se escuchará el clásico: “¿Tú también, Brutus?”.

Si Jesús de Nazareth nos enseñó aquello de dar "a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César", aquí en estas tierras potosinas tal vez sea justo decirles a quienes nos gobiernan: “AL DIABLO LO QUE ES DEL DIABLO”.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Ajedrez Político SLP.

RAMÓN ORTIZ AGUIRRE

ramon.ortiz.aguirre@gmail.com

Originario del Centro Histórico de San Luis Potosí, Profesor Investigador de la Facultad de Ingeniería de la UASLP y Jefe de la División de Difusión Cultural de la misma institución, actualmente jubilado. Especialista en agua y medio ambiente.

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