El triste adiós de una leyenda
"El fútbol no perdona. Hay que ser el mejor todos los días"
Luis Figo
Ayer domingo de la gran final del Mundial de Futbol 2026 quedó demostrado que hoy en día el balompié es la actividad más influyente en la vida de millones de personas, donde estadios se constituyen en templos que sustituyen a las propias Iglesias y cuyos jugadores son verdaderos ídolos de masas como en su tiempo los gladiadores del Coliseo que surgieron como ritos funerarios etruscos donde se honraba a los caídos derramando sangre, pero en Roma se transformaron en un espectáculo masivo para apaciguar al pueblo con “pan y circo”.
En su más reciente libro ‘Los héroes numerados’, el escritor Juan Villoro analiza el futbol como un fenómeno cultural total y un espejo de la sociedad. El balompié trasciende lo meramente deportivo para convertirse en un ritual colectivo y un reflejo de nuestras pasiones, desigualdades y contradicciones sociales.
En su ‘Crítica de la filosofía del derecho de Hegel’ escrita en 1843, Karl Marx describió cómo la religión sirve de anestesia -un analgésico- ante el sufrimiento: una ilusión que consuela al oprimido, pero que adormece su voluntad de cambiar el mundo real. Lo mismo pasa con el futbol: “La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón, y el alma de condiciones sin alma. Es el opio del pueblo”.
La FIFA demostró que es igual o más poderosa que el Vaticano. Es una máquina financiera brutal que genera miles de millones de dólares en ingresos por derechos de transmisión, patrocinios y venta de entradas. Además, opera bajo un modelo de “Supra-Estado”: impone sus propias condiciones legales y fiscales a los países que organizan los mundiales, y castiga con la expulsión a cualquier federación si el gobierno local intenta intervenir en sus asuntos internos.
Las figuras del futbolista y el entrenador, famosas claro está, perduran hasta la eternidad, con un nivel de idolatría digno de los profetas divinos o los dioses de la Antigua Grecia. A veces odiados, y otras veces amados, los futbolistas también han conjugado frases que han quedado para la posteridad como la siguiente de Alfredo Di Stéfano que creo define bien lo que sucedió en el juego final en el que España embistió como un toro a una inoperante Argentina: “Ningún jugador es tan bueno como todos juntos”. Así sea el mismo Messi.
La FIFA cuenta con 211 federaciones afiliadas, superando los 193 estados miembros de la ONU. La Copa del Mundo de la FIFA paraliza el planeta y atrae a más de 5,000 millones de espectadores frente a las pantallas, uniendo a personas sin importar su religión o ideología.
Ayer España conquistó la Copa del Mundo 2026 tras derrotar 1-0 a Argentina en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. La Roja dominó el partido y anuló el circuito creativo de Lionel Messi. El único gol del encuentro llegó en el minuto 106 de la prórroga por medio del ‘Tiburón’ Ferran Torres al estilo de Andrés Iniesta en el Mundial de Sudáfrica. Esto le ha dado a España la segunda estrella para su escudo 16 años después en la cancha del Estadio Nueva York/Nueva Jersey.
El mundo se detuvo varias horas para ver el partido que marcó una triste y emotiva despedida para el astro argentino Lionel Messi. El capitán albiceleste se mostró inofensivo ante el asfixiante planteamiento táctico español y terminó el encuentro visiblemente frustrado. Además, el panorama de su equipo se complicó aún más cuando Enzo Fernández fue expulsado por doble tarjeta amarilla en el tiempo de compensación, dejando a Argentina con diez hombres para los tiempos extra y con solo un tiro significativo a la portería española.
El control de La Roja fue total. El entrenador principal de la Selección Española, Luis de la Fuente, entendió que neutralizar a Messi era desconectar el juego argentino y lo logró. Le hizo corto circuito. Prácticamente ‘La Pulga’ no tuvo actuación significativa y nunca apareció con alguna de sus milagrosas pinceladas salvadoras. No pudo contener las lágrimas tras la final perdida en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey, en la que fue, con toda probabilidad, su triste despedida de las Copas del Mundo.
Messi, de 39 años, no lloró tras el pitido final, pero sí le pudo la emoción después de recibir, de la mano del presidente Trump la medalla para el segundo clasificado. El delantero del Inter Miami bajó del palco de entrega de las medallas y, cuando llegó junto a sus compañeros a aplaudir a la hinchada argentina, rompió a llorar.
El capitán argentino quedó visiblemente afectado al terminar el partido, consciente de que aquella podía haber sido su última oportunidad de levantar nuevamente la Copa del Mundo. Sus compañeros se acercaron para consolarlo mientras la imagen de Messi llorando recorría las redes sociales y conmovía a millones de aficionados. Más allá del resultado, su legado permanece intacto: una carrera histórica, una generación marcada por su talento y un nombre que quedará para siempre entre los más grandes del futbol.
Su afición, la que en Catar 2022 había celebrado la tercera Copa del Mundo de Argentina, le dedicó un sentido aplauso y también coreó su nombre. La hinchada española también homenajeó al argentino cuando fue a recibir la medalla.
Messi disputó este año el sexto Mundial de su carrera y lo acabó con ocho goles, anotados contra Argelia (triplete), Austria (doblete) y Jordania, Cabo Verde y Egipto. El ex del Barcelona también había sido protagonista con dos asistencias clave en la semifinal ganada a Inglaterra en Atlanta.
El domingo Messi perdió la segunda final de su carrera en un Mundial, después de la de 2014 contra Alemania en Brasil. No pudo evitar la derrota de la Albiceleste en la prórroga, tras una final dominada de principio a fin por España.
La Bota de Oro del Mundial acabó en las manos del francés Kylian Mbappé, que anotó el sábado un doblete contra Inglaterra y con 10 goles superó por dos a Messi que sumó 21 goles en su carrera en los Mundiales, la segunda mejor marca, después de los 22 de ‘La Tortuga’ con la selección francesa, cuarta clasificada en esta edición.
Pep Guardiola llegó a decir que “el secreto de un buen equipo está en el orden, que todos sepan lo que hay que hacer” y eso pasó ayer con la Selección de España. Si bien “el futbol es magia, más que un juego”, como lo definió David Beckham, ésta nunca llegó ayer a los botines de Messi que al final de cuentas llegó a declarar: “Prefiero ser buena persona a ser el mejor jugador del mundo”. La lección sigue siendo la misma que nos dijo Ernest Hemingway: “El hombre no está hecho para la derrota; un hombre puede ser destruido pero jamás derrotado”, pero el corolario es de Winston Churchill: “El éxito no es definitivo y el fracaso no es algo fatídico: lo que cuenta es la valentía para continuar”.
Simultáneas:
- Claves del triunfo de La Roja. La selección dirigida por Luis de la Fuente cerró un torneo impecable basándose en el control del juego y el equilibrio defensivo. Manteniendo un control total, España tuvo la posesión del balón durante gran parte del encuentro, maniatando a una Argentina que solo logró realizar un solo tiro a puerta en los 90 minutos reglamentarios. Tras un intenso asedio y un gol anulado previamente, Nico Williams bajó el balón con la cabeza en el segundo tiempo extra para que Ferran Torres sentenciara el 1-0 definitivo. España hizo historia al coronarse campeona recibiendo un solo gol en todo el campeonato. Rodri fue elegido Balón de Oro como el mejor jugador del torneo, y Unai Simón se llevó el Guante de Oro al mejor guardameta.
- España, Portugal y Marruecos 2030. Dentro de 4 años, el próximo Mundial de Fútbol masculino de la FIFA se realizará principalmente en estos tres países y se jugará por primera vez en la historia en seis países de tres continentes diferentes, contando inicialmente con 48 selecciones clasificadas pero la idea es llegar a 64 para generar más dinero. La competición se dividirá en dos bloques geográficos principales para conmemorar los 100 años de la primera Copa del Mundo. Los anfitriones principales serán España, Portugal y Marruecos que albergarán la inmensa mayoría del torneo (101 de los 104 partidos totales).
- Sedes del Centenario: Uruguay, Argentina y Paraguay recibirán únicamente un partido inaugural cada uno en su propio territorio como homenaje al torneo de 1930. Uruguay albergará el partido conmemorativo del Centenario, en reconocimiento a ser el país anfitrión y monarca del primer Mundial de la historia. Este encuentro se disputará en el emblemático ‘Estadio Centenario’ en Montevideo; Argentina recibirá otro de los juegos inaugurales en su territorio, en distinción a su papel como finalista de la edición de 1930. A lo mejor le dan a Messi la oportunidad de jugar algunos minutos como homenaje a su trayectoria y a todo lo que le ha dado al futbol; Paraguay también albergará uno de los partidos correspondientes a los festejos, en reconocimiento a ser la sede histórica de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL). Estos encuentros conmemorativos están programados para llevarse a cabo a principios de junio de 2030, antes de que las ceremonias oficiales de apertura y el resto del torneo se trasladen a África y Europa.
¡Hasta el próximo lunes!
Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Ajedrez Político SLP.
EDGARDO PÉREZ ALVELAIS
X, antes Twitter: @AlvelaisPerez
Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UASLP. Comenzó como reportero en Canal 13 y para la revista Jaque. Dirigió Canal 9 de SLP y conoció de cerca el modelo de Radio Canadá en Montreal. Ocupó cargos de producción audiovisual, monitoreo, síntesis y análisis en Comunicación Social de Gobierno del Estado y del Ayuntamiento de la capital. Fue ejecutivo de Proyectos Técnicos y Especiales del Centro Nacional de Supercómputo del IPICyT y en la iniciativa privada participó en Seguros ING y AXA. Actualmente se desempeña en el sector inmobiliario y es director de Ajedrez Político SLP.
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