Domo de Cristal

Asignación dual de Banxico: Prioridad alcanzar el crecimiento con bienestar
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Por Eduardo Esquivel Ancona
En el marco del centenario de la fundación del Banco de México (Banxico), la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó un reto al sistema bancario nacional: impulsar un crecimiento con bienestar. Para lograrlo, propuso otorgar créditos de manera responsable, aumentar la digitalización de los servicios financieros y ampliar el acceso a Internet.
Una vía para alcanzar este objetivo sería que el banco central no solo tenga el mandato exclusivo de mantener la estabilidad de precios —es decir, preservar el poder adquisitivo de la moneda nacional—, sino que adopte un mandato dual. Este incluiría también responsabilidades relacionadas con el financiamiento a las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) y el fomento al empleo.
Ventajas del mandato dual para Banxico
La adopción de un mandato dual por parte de Banxico podría generar múltiples beneficios, entre ellos el impulso al desarrollo económico, una mayor coordinación entre la política monetaria y fiscal, y la integración de objetivos de bienestar social. A continuación, se detallan algunas de sus principales ventajas:
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Mejor coordinación de políticas
Un enfoque más amplio permitiría al Banco de México alinear sus políticas monetarias con objetivos de desarrollo económico y bienestar social, en lugar de limitarse únicamente a la estabilidad de precios. -
Promoción del desarrollo económico
Si bien la estabilidad de precios es un objetivo social en sí mismo, un mandato dual permitiría que se enmarque dentro de políticas complementarias que también persigan metas como una mejor distribución del ingreso. -
Mayor eficiencia en el uso de recursos
La estabilidad de precios facilita una asignación más eficiente de los recursos por parte de los agentes económicos, lo cual se traduce en crecimiento económico y bienestar social. -
Fomento a la inversión productiva
Un sistema financiero sano y estable, respaldado por Banxico, facilita la captación y canalización del ahorro hacia inversiones productivas, impulsando así el desarrollo económico. -
Mejor acceso a servicios financieros
Un sistema financiero más accesible y eficiente —incluyendo créditos, seguros y medios de pago digitales— ayuda a las personas y empresas a desplegar su talento e iniciativa. -
Participación social y responsabilidad compartida
El modelo de mandato dual podría incorporar una concertación social más amplia, involucrando a diversos actores (gobierno, empresas, trabajadores) para establecer reglas y objetivos que beneficien a toda la economía. -
Mayor rendición de cuentas
Al establecer metas de bienestar social, se podría mejorar la transparencia y la comunicación de resultados, haciendo que la gestión del banco central sea más comprensible y evaluable para la ciudadanía.
Lecciones del pasado: el “Desarrollo Estabilizador”
México vivió un periodo de notable crecimiento económico entre los años 50 y 70, durante el llamado Desarrollo Estabilizador (1954-1970), una etapa conocida también como el “Milagro Mexicano”. Durante este periodo, el país logró tasas de crecimiento del PIB entre el 6% y el 7% anual, con baja inflación y un notable aumento en la producción industrial gracias a una política de sustitución de importaciones.
Se fortaleció la infraestructura, se incrementaron los salarios reales y se amplió la clase media, lo que transformó a México en una economía cada vez más industrializada y urbanizada.
El papel del encaje legal
Una herramienta clave en ese contexto fue el encaje legal: una reserva obligatoria de fondos que las instituciones financieras privadas debían mantener en el Banco de México, ya fuera en efectivo o como depósitos. Esta medida cumplió una doble función:
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Financiamiento del gasto público:
Los fondos depositados como encaje legal no solo ayudaban a regular la liquidez, sino que también contribuían al financiamiento parcial del gasto gubernamental. -
Canalización del crédito:
El Banco de México podía modificar el encaje legal marginal para dirigir el crédito hacia sectores estratégicos de la economía, fortaleciendo el ahorro interno y promoviendo el desarrollo.
Así, el encaje legal se consolidó como una herramienta de política monetaria que garantizaba la solidez del sistema bancario y, al mismo tiempo, orientaba los recursos financieros hacia actividades prioritarias para el país.
Una visión para el futuro
El reto planteado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo —facilitar el acceso al crédito para las empresas y la población en general— implica dotar al Banco de México de un mandato dual. Esto permitiría al banco central desempeñar un papel más activo en el financiamiento de la producción, el fomento del empleo formal y la promoción de un crecimiento económico con bienestar.
Muchos países, incluido Estados Unidos, cuentan ya con un banco central con mandato dual, lo que ha permitido armonizar sus objetivos de estabilidad financiera con metas de desarrollo económico y social.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Ajedrez Político SLP.

Hijo de padres yucatecos, pero nacido en la Ciudad de México (21 de junio de 1958), Eduardo Esquivel Ancona estudió la licenciatura en Economía en la UNAM y se tituló con la tesis “La política comercial de México frente al neoproteccionismo mundial 1970-1989”. Dirige el portal SDP Noticias, medio que surge como blog ciudadano fundado por Víctor Hernández como “El Sendero del Peje” (SDP) 2004, y que a la salida de Federico Arreola de “Milenio” se convierte en “Sociedad de Periodistas”.