EE.UU BUSCA AFIANZAR SU CONTROL SOBRE EL PETRÓLEO DE VENEZUELA CON TOMA DE BUQUES Y VENTAS DEL CRUDO
Fuerzas estadounidenses incautaron dos petroleros sancionados vinculados a Venezuela en acciones consecutivas realizadas en el Atlántico Norte y el Caribe, confirmaron funcionarios este miércoles. El Comando Europeo de Estados Unidos anunció la incautación del buque mercante Bella 1 por “violaciones a las sanciones estadounidenses”, mediante una publicación en redes sociales.
Washington había seguido al petrolero desde el mes pasado, luego de que intentara evadir un bloqueo impuesto a buques sancionados que operan alrededor de Venezuela. Posteriormente, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, informó también en redes sociales que las fuerzas estadounidenses tomaron el control del petrolero Sophia en el Caribe.
De acuerdo con Noem, ambos barcos “o bien habían atracado recientemente en Venezuela o se dirigían hacia ese país”. El ejército de Estados Unidos tomó el control del Bella 1 y lo entregó a las autoridades policiales, informó un funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato para discutir operaciones militares sensibles.
Estados Unidos ha reforzado su estrategia para consolidar el control sobre el petróleo venezolano mediante la incautación de los buques petroleros sancionados y el anuncio de un plan para relajar de forma selectiva algunas sanciones, con el objetivo de supervisar la venta del crudo de Venezuela en los mercados internacionales. Estas acciones forman parte de una política más amplia tras una incursión militar estadounidense que derivó en la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro.
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De acuerdo con autoridades estadounidenses, el gobierno busca controlar la distribución de los productos petroleros venezolanos a nivel global. El Departamento de Energía señaló que el “único petróleo transportado dentro y fuera de Venezuela” será aquel que circule por canales aprobados por la legislación y los intereses de Estados Unidos.
Este control sobre las mayores reservas probadas de crudo del mundo podría permitir a Washington influir directamente en el suministro petrolero mundial y, por ende, en los precios internacionales. El vicepresidente estadounidense JD Vance afirmó que EU puede ejercer presión sobre Venezuela al controlar dónde se vende su petróleo.
Señaló que el país permite la venta del crudo únicamente cuando conviene a los intereses estadounidenses, lo que, según dijo, permite ejercer una presión significativa sin recurrir a acciones militares adicionales.
En la misma línea, el secretario de Estado Marco Rubio explicó que el petróleo incautado a los buques será vendido como parte de un acuerdo anunciado por el presidente Donald Trump, mediante el cual Venezuela suministraría hasta 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos.
En el plano operativo, el Comando Europeo de Estados Unidos informó que el buque mercante Bella 1 fue interceptado en el Atlántico Norte por violar sanciones estadounidenses, luego de ser rastreado durante semanas tras intentar evadir un bloqueo alrededor de Venezuela.
Posteriormente, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, confirmó la incautación del petrolero M Sophia en el Caribe. Ambos barcos habían atracado recientemente en Venezuela o se dirigían hacia ese país. Estas incautaciones se suman a las de otros dos buques capturados el mes anterior, el Skipper y el Centuries.
El Bella 1 cambió de rumbo hacia Europa después de una incautación previa realizada el 10 de diciembre. Al intentar ser abordado por la Guardia Costera, el barco huyó, fue renombrado Marinera y registrado bajo bandera rusa.
Autoridades estadounidenses confirmaron que la tripulación incluso pintó una bandera rusa en el casco. Rusia reaccionó exigiendo trato digno para sus ciudadanos a bordo y calificó las acciones estadounidenses como “piratería flagrante”.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos investiga a la tripulación del Bella 1 por desobedecer órdenes de la Guardia Costera y advirtió que presentará cargos criminales. El buque había sido sancionado en 2024 por presunto contrabando para una empresa vinculada al grupo Hezbollah.
En paralelo, Estados Unidos anunció que levantará selectivamente sanciones para permitir la venta de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano, cuyos ingresos se depositarán en cuentas controladas por Estados Unidos.
PDVSA confirmó que negocia con el gobierno estadounidense bajo esquemas comerciales similares a los vigentes con empresas internacionales. Además, Washington planea autorizar la importación de equipos para elevar la producción petrolera y anunció inversiones en la red eléctrica venezolana para mejorar las condiciones de vida en el país.