MÁS LEÑA AL FUEGO: A 4 DÍAS DEL INICIO DEL MUNDIAL, LA CNTE AMENAZA CON INTENSIFICAR PROTESTAS EN PLENO INICIO DE LA JUSTA

Más leña al fuego. México se prepara para recibir uno de los eventos más importantes de su historia reciente. El Mundial de Futbol 2026 representa una oportunidad única para proyectar al país ante miles de millones de personas, atraer inversiones, fortalecer el turismo y demostrar capacidad organizativa. Sin embargo, mientras el reloj avanza hacia la inauguración, nuevos focos de conflicto comienzan a encenderse y amenazan con convertir una celebración internacional en otro capítulo de la crisis interna que vive el país.

La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) anunció que, a partir de la próxima semana, se intensificarán las protestas debido a que la presidenta Claudia Sheinbaum no ha cumplido su promesa de abrogar la Ley General del ISSSTE de 2007, la Reforma Educativa de 2019, mejorar las pensiones y aumentar los salarios. Las acciones de presión podrían incluir la toma del Aeropuerto de la CDMX.

Adicionalmente, otras organizaciones campesinas y de transportistas podrían tomar similares medidas de presión que no pueden tomarse a la ligera. Aunque sus dirigentes han matizado posteriormente sus declaraciones y aseguran que no existe una decisión definitiva para cerrar aeropuertos, el simple hecho de que se utilice la frase “no habrá aeropuertos” revela el nivel de tensión acumulada entre diversos sectores productivos y el gobierno federal.

“¿Qué es lo que vamos a hacer? Pues se va a intensificar la protesta, van a llegar más compañeros entre domingo y lunes”, aseguró Pedro Hernández, secretario general de la sección 9 de la CNTE.

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En una breve conferencia de prensa, en el marco del bloqueo sobre Paseo de la Reforma, el líder magisterial adelantó que la próxima semana realizarán manifestaciones en las avenidas que llevan al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y al Estadio Banorte, donde el 11 de junio iniciará el Mundial de Fútbol 2026.

“Vamos a ver cuánto cuestan los boletos del avión, va a ser una manifestación masiva, dijo y recordó que el año pasado realizaron una manifestación similar cercana al aeropuerto y que fue tanta la cantidad de maestros que no fue necesario llegar a las inmediaciones del mismo. “Vamos a visitar cómo quedó el Estadio, no es en contra de la afición”, advirtió.

Pedro Hernández aseguró que la intención de la CNTE es que todo el mundo vea la situación que está viviendo el magisterio mexicano: “Vamos a manifestarnos en el marco del mundial, ¿qué significa? Que la CNTE en estos momentos está en los noticieros de Francia, en los noticieros de Europa, en distintas lenguas; una ventana al mundo para decir que en este país no se han resuelto las cosas”, dijo.

La CNTE rechazó la propuesta que hizo el director del ISSSTE, Martí Batres, para crear una “aseguradora pública” con el fin de mejorar los servicios de PENSIONISSSTE: “No aceptamos que se nos intente decir que es la mejor solución”, dijo.

Pedro Hernández aseguró que, al ser analizado por la asamblea de maestros, coincidieron en que “solamente se estaría poniendo un poco de florecitas a las Afores, pero el sistema seguiría siendo el mismo”.

Respecto a la propuesta del secretario de Educación, Mario Delgado, de desaparecer el Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), el magisterio acordó que tampoco están de acuerdo porque eso no desaparece la Reforma Educativa de 2019.

“Desaparecer USICAMM ya se tardaron dos años, pudieron hacerlo desde hace dos años, pero es un sistema de control; no estamos de acuerdo”, finalizó.

La amenaza no surge de la nada. Detrás de ella existen reclamos relacionados con la situación del campo mexicano, el incremento de costos de producción, la falta de apoyos, la caída de rentabilidad para miles de productores y los problemas que enfrenta el sector transporte. Son demandas legítimas que merecen atención. El problema comienza cuando la estrategia elegida consiste en utilizar como rehén un evento internacional que pertenece a todos los mexicanos.

Porque más allá de simpatías o diferencias políticas, el Mundial no es propiedad del gobierno en turno. Tampoco es un escaparate exclusivo de un partido político. Es una vitrina para el país entero. Cualquier imagen de caos, bloqueos o confrontaciones en aeropuertos será vista por millones de personas en todo el planeta y terminará afectando la percepción de México mucho más allá de cualquier administración sexenal.

Lo preocupante es que este anuncio se suma a una larga lista de conflictos que parecen acumularse sin solución. Primero fueron los plantones permanentes, después los bloqueos carreteros, luego las amenazas de paralizar actividades estratégicas y ahora aparece la posibilidad de utilizar la máxima exposición internacional del país como instrumento de presión política. Cada nuevo conflicto se convierte en más leña para un fuego que lleva años creciendo.

La verdadera pregunta es por qué tantos sectores sienten que únicamente pueden ser escuchados mediante amenazas de alto impacto mediático. Cuando agricultores, transportistas, maestros, empresarios o colectivos sociales concluyen que las mesas de diálogo ya no funcionan, el problema deja de ser sectorial y se convierte en una señal de desgaste institucional.

Todavía falta tiempo para el Mundial y aún existe margen para evitar escenarios de confrontación. Los propios dirigentes han dejado abierta la posibilidad de cancelar movilizaciones si encuentran respuesta a sus demandas. Esa debería ser la ruta. No porque las protestas sean ilegítimas, sino porque México no puede darse el lujo de llegar al evento deportivo más importante de su historia reciente con la imagen de un país atrapado en conflictos que nadie supo resolver a tiempo.

El Mundial 2026 debería ser una oportunidad para mostrar fortalezas. Convertirlo en un campo de batalla político sería un fracaso colectivo. Y lo más preocupante es que, a más de un año del silbatazo inicial, ya hay quienes están dispuestos a echar más leña al fuego.