EDGARDO PÉREZ ALVELAIS: EL OBSERVADOR DEL TABLERO DEL AJEDREZ POLÍTICO EN SLP

Hablar de Edgardo Pérez Alvelais, nuestro director general que este domingo 23 de agosto de 2026 cumple 58 años de edad y 40 de ejercer el periodismo, es hablar de una generación de periodistas formados en la vieja escuela del oficio: aquella donde el análisis político no se construía desde la inmediatez de las redes sociales, sino desde la observación paciente, la lectura del poder y la interpretación de sus silencios.

Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), Pérez Alvelais construyó su formación profesional en una etapa particularmente intensa para el periodismo mexicano, marcada por tensiones ideológicas, confrontaciones con el poder y profundas transformaciones en la vida pública nacional. Su propio recorrido lo vincula con referentes emblemáticos del periodismo político mexicano, al haber dado sus primeros pasos en espacios de alta exigencia editorial como Canal 13 y Jaque, experiencias que moldearon una visión crítica del ejercicio periodístico y una comprensión estructural del poder político.

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Con el paso de los años, su trayectoria se consolidó principalmente en San Luis Potosí, donde transitó por distintos frentes de la comunicación pública y privada. Su presencia en medios audiovisuales locales como Canal 9, así como su participación en tareas de comunicación institucional dentro del gobierno estatal y municipal, le permitieron conocer no solo la narrativa pública del poder, sino también su funcionamiento interno, sus mecanismos, ritmos y contradicciones.

Ese doble conocimiento -el del periodista que observa y el del analista que entiende cómo se construyen los mensajes-, terminó definiendo buena parte de su identidad profesional.

Pérez Alvelais no es únicamente un periodista de coyuntura. Su perfil ha sido el de un analista político con inclinación por el contexto, la estrategia y la lectura de fondo. Su columna Ajedrez Político de los lunes en Astrolabio Diario Digital, refleja con claridad esa vocación: una mirada que interpreta la política no como una suma de declaraciones aisladas, sino como un tablero donde cada movimiento responde a cálculos, alianzas, sacrificios y ambiciones.

Su estilo es directo, frecuentemente crítico, y con una narrativa que privilegia la metáfora política como herramienta explicativa. No escribe desde la neutralidad aséptica del observador distante, sino desde una posición definida, lo que naturalmente ha generado adhesiones y también críticas. Como ocurre con casi todos los analistas de opinión con voz propia, su lectura del país y de la política local ha provocado debate, especialmente en un entorno cada vez más polarizado.

A lo largo del tiempo, su pensamiento público ha mostrado un análisis plural y una visión crítica hacia los proyectos políticos de derecha y de izquierda, particularmente frente al modelo impulsado por la llamada 4T. Esa síntesis periodística, lejos de ocultarse, forma parte de su identidad pública como comentarista.

Sin embargo, reducir su figura únicamente a una posición ideológica sería simplificar una trayectoria más compleja que ha trascendido fronteras. Vivió en Montreal, Canadá 5 años y conoció a profundidad el modelo público de Radio Canadá.

Edgardo Pérez Alvelais pertenece a esa estirpe de comunicadores que entienden la política como una disciplina de poder, narrativa y cálculo; periodistas que no solo reportan hechos, sino que intentan descifrar las intenciones detrás de ellos.

Con una carrera que abarca medios, comunicación institucional, análisis político y actividades privadas vinculadas al sector inmobiliario, su figura representa un perfil híbrido entre periodismo clásico, observación estratégica y participación en la vida pública local.

En el ecosistema político y mediático potosino, Edgardo Pérez Alvelais ha construido un personaje reconocible: el del comentarista que observa el tablero con atención, interpreta movimientos y escribe como quien cree que, en política, casi nada ocurre por accidente.